Uno de los aspectos menos agradables del proceso de hacernos mayores, es el tema de la imagen, que supone una adaptación a veces es difícil de realizar. Las arrugas que van apareciendo, y trastornan nuestra vida, al punto de que muchas mujeres que se deprimen por ello y tratan de ocultarlas a cualquier precio. Es bueno buscar un modo de atenuar el tema, pero dentro de un enfoque de adaptación a una realidad inalterable: ¡nuestra piel envejece!